El caso más común

Te devolvieron el borrador. Qué hacer ahora

Es el caso más común de todos, y casi nunca hay que empezar de cero. El problema no suele ser lo que dice la observación, sino lo que no dice: el comentario es de dos líneas y el cambio que pide es de fondo.

  • Casi ninguna devolución obliga a reescribir el documento entero.
  • El orden importa: corregir el marco teórico antes que los objetivos hace reescribir dos veces.
  • Una observación breve suele señalar un problema estructural, no de redacción.
  • Responder cada comentario por separado, sin mirar el conjunto, es lo que provoca la segunda devolución.

Lo que dice tu director y lo que está pidiendo

Las ocho observaciones que más se repiten. La columna del medio es la que casi nadie traduce bien, y es donde se decide si la siguiente entrega pasa.

La observaciónQué está pidiendo en realidadPor dónde empezar
«Profundizar el marco teórico»Casi nunca significa añadir más autores. Significa que las teorías están citadas pero no se usan: aparecen en el capítulo dos y no vuelven a mencionarse.Revisar qué concepto del marco explica cada resultado. El que no explique nada, sobra.
«Los objetivos no son claros»Que no se pueden verificar, o que no coinciden con la pregunta. Es el problema que más devoluciones causa y el más rápido de arreglar.Poner pregunta y objetivo general uno debajo del otro. Si no dicen lo mismo, uno de los dos está mal.
«La metodología no es coherente»Que el diseño no permite responder lo que prometiste. Suele ser afirmar causa con una encuesta transversal, que solo permite describir o correlacionar.Comprobar que el verbo de cada objetivo sea coherente con el alcance declarado.
«Faltan antecedentes»Rara vez faltan estudios: falta el resultado de cada uno. Un antecedente que solo dice de qué trataba no aporta nada.De cada antecedente: qué encontró, con qué método, y en qué se parece o difiere de lo tuyo.
«Mejorar la redacción»A veces es literal, pero muchas veces significa que no se entiende la idea, no que esté mal escrita la frase. Son dos arreglos distintos.Leer en voz alta los párrafos señalados. Si tropiezas, es redacción. Si no sabes qué querías decir, es de fondo.
«No se ve el aporte»Típica en maestría. Que no queda claro qué sabemos gracias a tu trabajo que no supiéramos antes.Escribirlo en una frase. Si no sale, el problema está en el planteamiento, no en la redacción.
«Las conclusiones no responden a los objetivos»La comprobación más rápida que hace un jurado, y la que más se falla: hay cuatro objetivos y tres conclusiones, o cinco que no corresponden a ninguno.Dos columnas: objetivos a la izquierda, conclusiones a la derecha. Emparejarlas una a una.
«Revisar normas y formato»Suele ser lo más literal de todo, y lo más rápido. Pero también lo que más se deja para el final y termina sin hacerse.Empezar por que cada cita del texto tenga su entrada en la lista, y al revés.

Si tu observación no está aquí, mándanosla: en la mayoría de los casos se trata de una de estas ocho dicha con otras palabras.

En qué orden resolverlas

No en el orden en que están numeradas. Hay observaciones que arrastran a las demás, y arreglar primero las que dependen de ellas obliga a rehacer el trabajo dos veces.

  1. 01

    Primero, la pregunta y los objetivos

    Arrastra a todo lo demás

    Si hay que tocarlos, cambian los resultados que tienes que reportar y las conclusiones que puedes sacar. Corregir el marco teórico antes que esto es escribir dos veces.

  2. 02

    Después, la metodología

    Decide qué puedes afirmar

    Determina el alcance real del trabajo. Si el diseño no permite lo que prometen los objetivos, hay que ajustar uno de los dos antes de seguir.

  3. 03

    Luego, el marco teórico y los antecedentes

    Ya con la pregunta cerrada

    Con la pregunta definitiva ya sabes qué fuentes sirven y cuáles sobran. Antes de eso no hay criterio para descartar nada, y por eso esta fase se alarga.

  4. 04

    Resultados y conclusiones

    Se reordenan solos

    Si los objetivos quedaron bien, esta parte es sobre todo reorganizar lo que ya tienes para que cada sección responda a uno.

  5. 05

    Al final, formato, citas y redacción

    Lo mecánico va último

    Es lo más rápido y lo que menos sentido tiene hacer antes: cada capítulo que se reescriba deshace el formato que ya habías ajustado.

Lo que hace que te la devuelvan otra vez

  • Responder cada comentario por separado

    Es lo más frecuente. Se atiende una observación sin mirar qué otras dependen de ella, y el documento queda internamente contradictorio: unos objetivos nuevos con unas conclusiones viejas.

  • Reescribir todo desde cero

    Casi ninguna devolución lo justifica, y se pierden semanas. También hace que tu director tenga que releerlo entero en vez de revisar lo señalado.

  • Entregar sin marcar qué cambió

    Si tu director no ve qué atendiste, tiene que buscarlo. Un documento con control de cambios, o un resumen de qué se hizo con cada observación, acorta la segunda revisión a la mitad.

  • Discutir la observación antes de entenderla

    A veces el director tiene razón y lo dijo mal. Traducir primero lo que pide, y solo después decidir si hay algo que argumentar.

Cuánto suele tomar

Depende de qué se tocó, no de cuántos comentarios haya. Cincuenta observaciones de formato son un día; una sola de objetivos son dos semanas.

  • Solo formato, citas y redacción

    Entre uno y tres días. Es mecánico y no obliga a repensar nada.

  • Marco teórico o antecedentes

    Una o dos semanas, según cuántas fuentes haya que buscar. Es la parte que más se subestima.

  • Objetivos o metodología

    Dos o tres semanas, porque arrastran a los resultados y a las conclusiones. Aquí es donde conviene no ir solo.

Si tienes fecha de entrega encima, escríbenos con las observaciones tal como te las mandaron. Lo primero que hacemos es decirte si el plazo alcanza, antes de nada.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que me devuelvan el borrador?

Es lo habitual, no la excepción. Un trabajo de grado se revisa varias veces antes de aprobarse, y que tu director señale cosas significa que lo está leyendo con atención.

Lo que sí conviene mirar es cuántas veces: a partir de la tercera devolución por lo mismo, el problema no está en lo que corregiste sino en que no se entendió qué pedía.

¿Tengo que responder todas las observaciones?

Todas hay que atenderlas, pero no todas se atienden cambiando el texto. Algunas se resuelven explicando por qué se hizo así, si hay un argumento.

Lo que no funciona es ignorar una: si tu director la escribió, la va a buscar en la siguiente entrega.

¿Puedo discutir una observación con la que no estoy de acuerdo?

Sí, y a veces hay que hacerlo. Pero primero hay que entender qué pide: muchas discusiones se deshacen solas cuando se traduce el comentario.

Si después de entenderlo sigues en desacuerdo, se argumenta con la metodología en la mano, no con opiniones.

¿Cómo le muestro a mi director qué cambié?

Con control de cambios activado, o con una tabla al inicio: observación, qué se hizo, en qué página. Acorta la segunda revisión a la mitad.

Ojo con entregar el PDF final con los globos de comentarios visibles: eso sí es una mala primera impresión.